Agosto del 2007

Apuntes sobre Gerencia Financiera

Por Inteligencia - 22 de Agosto, 2007, 22:58, Categoría: General

ENTORNO GERENCIA FINANCIERA

La presentación y entendimiento de los informes financieros es un asunto crítico en momentos de globalización, con el aumento en la complejidad del entorno de negocios hay que estar bien ubicado para informar la situación financiera de una empresa.

· El estado de ingresos mide la rentabilidad

· El balance general muestra los activos y la financiación de los mismos.

· El estado de flujo de caja indica el cambio en la posición de liquidez de la empresa.

· La depreciación permite el beneficio de recibir una reducción en los impuestos.

· La relación precio-ganancia indica las expectativas acerca del futuro de la empresa.

El problema financiero de la empresa es parte del engranaje en el cual ésta opera que, sin embargo, sólo se puede tratar con el conocimiento previo de otros factores que permiten analizarla sistemáticamente como son:

  1. El mercado del producto.

  2. El proceso de fabricación.

  3. El aprovisionamiento de materias primas.

  4. El tamaño y la localización.

  5. La ingeniería.

  6. El monto total y las características de las inversiones fijas y circulantes.

  7. La rentabilidad o recuperación del capital.

Una vez se hayan conocido tales factores el análisis financiero será posible. Asimilemos en qué forma estos factores influyen en el análisis financiero:

  1. El mercado

Es  necesario el conocimiento previo de los términos existentes en las ventas, la estacionalidad de éstas durante el año, las condiciones de operación de la competencia, la dinámica del consumo domestico externo, los canales de distribución, etc., para poder formular una recomendación sobre la modalidad más adecuada para financiar las ventas.

  1. El proceso de fabricación

Asimismo, un proceso lento de fabricación puede implicar esfuerzos financieros mucho más grandes que otro rápido y simple. El riesgo mismo de perdida del producto, como en el caso agrícola, obligara tomar una posición diferente que cuando éste es pequeño.

  1. El aprovisionamiento

Es natural que para una empresa que deba aprovisionarse de materias primas en un mercado competitivo y difícil, como el de los cueros para la industria de curtiembres y tenga que efectuar compras de contado en un sinnúmero de lugares, su situación sea diferente a otra que ejerza un monopsonio y seleccione dentro de una gran oferta los lotes de materias, y que posiblemente pueda establecer ciertos plazos para el pago de facturas.

  1. Localización y tamaño

El lugar geográfico donde se localice una empresa le determina una zona de influencia más allá de la cual sus aspiraciones de expansión y penetración exigirán esfuerzos más que proporcionales para financiarse. Igual sucede con el tamaño que en concordancia se les asigne a los equipos.

  1. La ingeniería

El inversionista y el prestamista son esencialmente nerviosos y reaccionan negativamente ante empresas cuya situación técnica no ofrezca mayores garantías.

  1. Estructura de las inversiones fijas y circulantes

La distribución que resulte en las necesidades de inversión de una empresa entre activos circulantes y activos fijos, es otra pauta para su financiamiento.

Normalmente el activo circulante se financia con recursos propios  -llamados capital de trabajo-; con créditos de corto plazo de tipo renovables como cupos bancarios, bonos de almacén de depósito, o el crédito de los proveedores, pagares, letras.

Los activos fijos, que no se pueden vender para cubrir los créditos contraídos para su adquisición porque la empresa desaparecería, se suelen financiar con fondos propios y créditos a largo plazo de tipo capitalizables, es decir, la deprecación y las utilidades.

  1. La rentabilidad

Cuando la tasa de interés del dinero es inferior a la tasa de rendimiento de la inversión, será atractiva la inversión y se podrá financiar con crédito. Mientras mas alta sea la proporción utilizada de crédito más alta será la utilidad porcentual del saldo de capital que se vincule para completar las necesidades.

Apuntes GF Alvaro García

Dolar / Bolsas de Valores

Por Inteligencia - 22 de Agosto, 2007, 21:17, Categoría: General

¿Despegó el dólar?

No necesariamente. Pero todo parece indicar que los días de la divisa por debajo de 2.000 pesos quedaron atrás.

Fecha: 08/18/2007 -1320

Los inversionistas y los banqueros recordarán durante mucho tiempo la semana pasada. Una cascada de cifras negativas, que no se veía desde hace mucho tiempo, generó una epidemia de nerviosismo que, de paso, llegó a contagiar a los colombianos comunes y corrientes que normalmente no viven pendientes de lo que pasa con el precio del dólar ni con el comportamiento de las bolsas de valores.

El jueves el dólar tuvo su mayor subida en nueve años: 74,47 pesos. El día anterior había subido alrededor de 30 pesos. La Bolsa de Colombia cayó el mismo día un 4,91 por ciento, el descenso más fuerte desde enero. Las tasas de los TES también registraron una de las peores caídas diarias de los últimos años. El nerviosismo cundió entre los especialistas y la incertidumbre se apoderó de los observadores comunes. El clima enrarecido se complicó aun más por los datos de la economía mundial: desde Europa hasta Asia, pasando por Nueva York, casi todas las principales bolsas de valores se desplomaron.

La globalización ha convertido los asuntos económicos en problemas de toda la gente, y no sólo de los economistas. Los colombianos han vivido una época de dólar barato, en la que se les han abierto posibilidades que tradicionalmente no tenían al alcance de la mano. Han cambiado comportamientos y muchos consumidores llegaron a tener acceso a bienes y servicios con los que antes no habían podido soñar. Las importaciones aumentaron y los precios de varios productos, desde carros hasta computadores, se volvieron razonables. Los viajes al exterior han aumentado: la facilidad de ir a destinos centroamericanos con dólar a menos de 2.000 pesos había llegado a causar preocupación en las aerolíneas que cubren rutas nacionales.

Con el dólar barato los colombianos viajaron más al exterior. Las aerolíneas que cubren rutas nacionales habían perdido mercado. La Bolsa de Colombia tuvo el jueves pasado la mayor caída del año. La crisis hace que los inversionistas se lleven los dólares a Estados Unidos. 

 

Por todo lo anterior, el nerviosismo y la incertidumbre que causaron las informaciones económicas de la semana pasada no eran solo una cuestión de especialistas. Tampoco las innumerables preguntas que surgieron: ¿Se acabó la época del dólar barato? ¿Se frenará la economía, que venía creciendo a tasas históricas? ¿Hasta dónde llegará la devaluación? ¿Se precipita una grave crisis mundial, es decir, el consabido estornudo de los poderosos que contagia de gripa a las débiles?


El punto más difícil de entender, para un ciudadano común y corriente, es por qué un problema de otro país afecta a Colombia. El argumento para explicar los descalabros de la semana pasada en todos los continentes se concentró en el mercado hipotecario de Estados Unidos. En ese país, durante varios años, la construcción de vivienda ha sido un motor poderoso del crecimiento, gracias a una política de créditos flexible y muy poco exigente. Se expandió una modalidad de préstamos que allá llaman subprime. Es decir, que se otorgan con pocos requisitos y garantías, a beneficiarios sin comprobados recursos personales, con la contraprestación, para los bancos, de que cobran más por esas operaciones. Son movidas de mayor riesgo que los préstamos normales que son la mayoría y que exigen certificados de ingresos y cuotas iniciales altas.


Las alarmas no son nuevas. Desde hace tiempo se había detectado un aumento en el incumplimiento en algunos créditos, e incluso, un descenso en los precios de las propiedades raíz en Estados Unidos. En realidad, hace rato se hablaba de que la burbuja hipotecaria se caería y las apuestas no se concentraban en si se produciría o no el desplome, sino cuándo.


Cuando Washington estornuda...

Hay tres razones por las cuales un problema interno de la economía de Estados Unidos tuvo, o tiene, connotaciones de crisis mundial. El primero de los vasos comunicantes es el mercado de las inversiones. En la medida en que en Estados Unidos se empezaron a subastar y a titularizar propiedades de dueños que se quedaban colgados con sus pagos, este negocio atrajo dinero de todo el mundo. Varios fondos de entidades poderosas y de gran reputación como el UBS de Suiza, Barclays de Inglaterra y Paribas de Francia, tenían fondos respaldados por hipotecas de las llamadas subprime. La crisis se expandió por este camino a otros continentes, y aún se desconoce qué otras entidades en todo el mundo podrían haberse visto afectadas.


El segundo vaso comunicante que exportó a otros países el problema de la economía de Estados Unidos es toda una paradoja. En la medida en que cundió el pánico en el mundo, los inversionistas buscaron al Tesoro de ese país como refugio. Los Bonos del Tesoro son considerados una alternativa de inversión muy segura porque tienen el respaldo del gobierno de ese país. Muchos capitales volaron a Estados Unidos en busca de la seguridad que provee esta alternativa. Como dijo alguna vez el conocido economista John M. Keynnes, "los mercados son como un reinado de belleza: lo que importa es quién es la candidata que a todo el mundo le parece la más bella". Inversiones que habrían podido ir a otros países, y a economías emergentes, se fueron para el norte y presionaron la devaluación de las monedas de estos países. Este pudo haber sido, al menos en parte, el caso de Colombia.

Pero hay un tercer vaso comunicante: el nerviosismo. Ver que se desploman las bolsas de valores de las economías más fuertes, o que se desinfla el mercado hipotecario de Estados Unidos, infunde temor. "La gente tiene miedo y va a seguir con miedo", dice Juan Carlos Echeverri, ex director del Departamento de Planeación Nacional. Ya en otras crisis de la era de la globalización la comunidad financiera internacional había aprendido que el problema de uno se vuelve, fácilmente, asunto de todos: tal es el sentido de términos como 'la crisis asiática', el efecto Tequila, o el efecto cachaza, que se utilizaron para describir el contagio de los problemas de Tailandia y sus vecinos, México y Brasil, a finales de los años 90.


Ya casi nadie duda que los inconvenientes con las hipotecas subprime se sentirán en todo el mundo. Y que los primeros análisis sobre la materia, en cabeza de figuras tan prestantes como Ben Bernanke, el poderoso presidente de la Reserva Federal (FED), que aseguraban que el lío se mantendría dentro de las fronteras estadounidenses, estaban equivocados. Una encuesta realizada por Bloomberg entre inversionistas, a mediados de la semana pasada, concluyó que sólo un 30 por ciento consideraba que el problema se limitaba a la actividad hipotecaria gringa, y que un 70 por ciento estima que el enredo tiene alcance mundial.


Lo anterior es grave. Significa que la angustia no se ha superado. Los analistas consideran que la magnitud del descalabro puede alcanzar un 4 ó 5 por ciento del PIB de Estados Unidos. Y la gran expectativa es qué otros de los grandes fondos internacionales pueden tener inversiones respaldadas por inversiones subprime. A finales de la semana pasada, el viernes, la FED redujo las tasas de interés que cobra por los créditos a los bancos en un 0,5 por ciento. La medida fue bien recibida y las principales bolsas de valores cerraron ese día con crecimiento. Desde el punto de vista político, el aumento en la tasa, sumado a los esfuerzos de varios días para proveer liquidez -la FED ha inyectado recursos por 71.000 millones de dólares al mercado- fue interpretado como una señal inequívoca de que esa entidad hará todo lo que esté a su alcance para evitar una catástrofe de mayores proporciones.

Hasta el momento, en consecuencia, ha habido más zozobra que daño real. Las pérdidas han sido cuantiosas y las economías emergentes -como la de Colombia- han tenido que pagar platos que no fueron rotos por ellas. Lo que ya ha ocurrido es grave, según el ex ministro de Hacienda Juan Camilo Restrepo, "porque enrarece el mercado de crédito y porque demuestra que las señales de que había problemas se enfrentaron con ligereza". Pero así como no se puede decir que el impasse ya quedó atrás, tampoco se puede afirmar que el mundo está a las puertas de una hecatombe.

¿Y Colombia?

Los sobresaltos de la economía mundial también se sintieron en Colombia. ¿Qué tanto se afectará la economía hacia el futuro? Las inquietudes principales sobre la materia tienen que ver con la tasa de cambio -¿se seguirá devaluando el peso - y con el crecimiento de la economía: ¿se frenará el dinamismo que traía la producción?

La primera lección de los acontecimientos recientes tiene que ver con el alto grado de vulnerabilidad de los mercados nacionales. "Las grandes tendencias vienen de afuera y se magnifican en Colombia", según Mauricio Cárdenas, director de Fedesarrollo. De hecho, la buena salud de la economía en los últimos meses no ha sido un fenómeno nacional. Casi en todo el continente latinoamericano se ha repetido en los últimos meses el cuadro de crecimiento alto, revaluación de la moneda local, incremento de remesas y de ingresos externos, y baja inflación.

Hay, sin embargo, algunas áreas vulnerables al shock externo. El primero, y el más visible, es la devaluación. El ex ministro de Hacienda Rudolf Hommes considera que "el peso estaba sobrevalorado, y tarde o temprano se iba a ajustar". Los exportadores han esperado durante meses un cambio en la tendencia a la revaluación. Hay sectores que han perdido competitividad porque, al convertir los dólares que obtienen en la venta de sus productos en el exterior a pesos, sus ingresos han bajado. El ajuste esperado es todo un alivio.


Sin embargo, no todo es positivo en este frente. Para empezar, porque no se puede exagerar su magnitud. Javier Díaz, presidente de Analdex, dice que "es prematuro decir que ya cambió la tendencia". Además, agrega, "siguen entrando dólares por operaciones como la de Ecopetrol, y eventualmente las de ISA e Isagén". Y finalmente, "lo que ha pasado es fruto del nerviosismo y no de un cambio estructural en el mercado". En algunos productos, incluso, lo que se gana con la tasa de cambio se puede perder con una caída en su precio internacional: así le pasó al café la semana pasada.


La devaluación puede tener otras dos consecuencias, estas de carácter indeseable: aumenta el costo de la deuda externa, porque se necesitan más pesos del presupuesto nacional para pagar los mismos dólares del servicio de la deuda, y ayuda a la inflación porque sube el precio de las importaciones. En ambos casos, sin embargo, hay atenuantes. En cuanto a la deuda, porque el gobierno ha reemplazado fuentes externas por internas: un 70 por ciento hoy está en pesos. Y en lo que se refiere a la inflación, según el presidente de Anif, Sergio Clavijo, "se ha demostrado que el precio de las importaciones tiene un efecto limitado".

Los problemas más graves podrían surgir en el mediano plazo. Si hay una desaceleración de la economía mundial, como se prevé, bajaría la demanda por los productos colombianos y eso se traduciría, a su vez, en un menor crecimiento. Y si se mantiene el atractivo que ejercen los Bonos del Tesoro de Estados Unidos para las inversiones internacionales, será más difícil mantener el alto flujo de capitales que ha beneficiado a la economía nacional. "Si algo hemos aprendido es que el crecimiento depende mucho de la inversión", dice la senadora y ex directora de Planeación, Cecilia López.


Es muy temprano para determinar cuál va a ser el capítulo final de los sobresaltos de la economía mundial y de sus efectos sobre Colombia. Los problemas son serios y se pueden tornar aun más complejos. Las primeras medidas han caído bien, pero nadie puede decir que son suficientes u oportunas. Existe mucho nerviosismo y una gran incertidumbre sobre el verdadero alcance de la debacle hipotecaria en Estados Unidos.

La mayoría de los economistas consultados por SEMANA considera que la era del peso sobrevaluado quedó atrás y que no habrá regreso a los días de 1.800 pesos por dólar. Volver a bajar de 2.000 pesos por dólar es una hipótesis prácticamente desechada. El pronóstico, claro, es que el ciclo del peso revaluado se cerró. Sin embargo, tampoco ven una devaluación desbordada sino el retorno a las expectativas que existían hace un par de años: las de un dólar alrededor de los 2.300 pesos.


Pero todo puede pasar, y depende de lo que pase en la economía internacional, y no sólo de lo que hagan el gobierno y el Banco de la República para controlar los efectos negativos de la crisis. Y lo que pase en el mundo es muy impredecible: "Depende del miedo", según Rudolf Hommes. Lo cual significa que, más que una enfermedad grave, lo que hay es un clima de gran incertidumbre.

 

Tomado de Semana: http://www.semana.com/wf_InfoArticulo.aspx?idArt=105675

Lecciones Empresariales I

Por Inteligencia - 16 de Agosto, 2007, 3:53, Categoría: General

Persistir, resistir, insistir y nunca desistir: Crepes & Waffles

El viernes pasado dimos inicio a nuestra serie de conferencias mensuales con los mejores empresarios de Colombia. Estos encuentros, a los que invitamos a suscriptores de nuestro diario, los hemos denominado LECCIONES EMPRESARIALES porque allí se aprenden muy buenas ideas para triunfar en el mundo de los negocios. Nuestro primer empresario expositor fue Eduardo Macía, el cofundador (con su esposa Beatriz Fernández) de una empresa muy querida por todos los colombianos Crepes & Waffles. Esta compañía tiene casi medio centenar de locales dentro y fuera del país, generando empleo a más de dos mil personas principalmente mujeres cabeza de familia.

A continuación presentamos los conceptos de Eduardo y Beatriz que más nos llamaron la atención. En éstas ideas se nota con claridad que la principal razón de su éxito es que más allá de ser notables emprendedores, son seres humanos excepcionales, con una gran sensibilidad social y un profundo amor por Colombia.

* Lo importante no es tener un buen plan de negocios sino un gran sueño.

* Más importante que el capital financiero para iniciar un negocio es tener mucho entusiasmo.

* No todo se puede planear; hay que aceptar que se tienen que dejar muchas cosas al azar, al destino.

* Es indispensable pensar primero en satisfacer las necesidades del negocio que las necesidades propias.

* Uno de los grandes retos es estandarizar los procesos, para que la empresa no dependa de la presencia permanente de los socios.

* Más importante que tener visión, misión y estrategia es tener gran pasión.

* Hay que confiar en el instinto. Se debe evitar tanta teoría que le puede dañar a uno el olfato empresarial.

* No hay que complicarse la vida haciendo modelos al momento de arrancar una compañía; una vez se tenga clara la idea básica, hay que poner manos a la obra.

* Nosotros decidimos que queríamos tener no la empresa más rica ni la más poderosa, sino la más admirada. Nuestra misión es "despertar admiración por servir arte sano con amor y alegría, a precios razonables".

* Crepes & Waffles no está en el negocio de la comida; está en el negocio de producir experiencias agradables a quienes nos visitan.

* Hay que salirse del negocio de los productos genéricos, dando un 'plus' -o sea un valor agregado que lo diferencie a uno de la competencia.

* Es clave estar siempre actualizándose, no sólo en los productos que ofrece la empresa, sino en todos sus servicios, funciones y procesos.

* Hay que estar rejuveneciendo permanentemente la marca.

* Creo firmemente en el poder de lo femenino. Porque las mujeres hoy en día toman la mayoría de las decisiones. Y además, porque su sensibilidad y su inteligencia emocional logran cosas especiales que no podemos transmitir los hombres.

* Hay que fijarse el propósito de sorprender siempre a los clientes. Ir más allá de sus expectativas.

* Un elemento crucial es la obsesiva atención de los detalles. Porque en muchos casos eso es lo que marca la diferencia.

* Lo más difícil en el manejo de una empresa es conservar el rumbo. Porque la competencia, los clientes y las nuevas teorías lo confunden a uno. Entonces lo que hay que hacer es confiar en la intuición propia.

* Se debe tener confianza en todos los colaboradores de la empresa; así lo hemos hecho y la inmensa mayoría de la gente responde muy bien. No se puede dejar de delegar porque alguien alguna vez cometió un error.

* La participación de todos los empleados en la compañía es vital, porque como les digo yo "ninguno de nosotros es tan inteligente como todos nosotros".

* Es indispensable generarle valor a todos los colaboradores de la empresa, no sólo a sus accionistas.

* Hay que dignificar el trabajo y la vida personal de todos los miembros de la compañía. Todos los empresarios tenemos que ponernos la mano en el corazón y hacer esto, para que Colombia pueda salir adelante.

* En la gestión de los recursos humanos hay que romper muchos paradigmas, por ejemplo, el de no contratar hermanos (a nosotros nos va muy bien cuando lo hacemos), y creemos además que la empresa sí debe hacer mucho para facilitarles un mayor bienestar a todos sus empleados en materia de vivienda, salud, educación y recreación.

* En adición a lo material, las personas necesitan alimento para el alma. Por lo tanto, todos los días mi esposa y socia Beatriz Fernández les transmite a todos los empleados un mensaje espiritual.

* Hay que darles oportunidades a los colombianos a quienes nadie les da oportunidades. Eso lo aplicamos con mucha frecuencia en nuestra compañía. Porque creemos que hacerlo es una obligación social y moral de todos los empresarios del país.

* Una marca es sobre todo una promesa; más que promocionarla gastando en publicidad, lo que se debe hacer es diseñar ideas novedosas para que esa marca genere cariño y lealtad entre los clientes.

* Para tener éxito es esencial que todos los colaboradores crean en el mismo sueño de uno.

* Para que una compañía prospere, los empleados deben sentir seguridad y estabilidad.

* Es indispensable retornar a lo simple y a lo humano. Ese es el camino del verdadero progreso.

* Beatriz y yo no somos Peter Pan y Alicia en el país de las maravillas, porque lo cierto es que hacer empresa es una labor difícil, dura y exigente. Pero no hay nada más gratificante que hacer empresa.

* No se deben confundir los empresarios con los negociantes. Los primeros tienen sueños, los segundos simplemente ambiciones económicas. Los primeros sienten que están haciendo algo bueno no sólo para ellos sino para la comunidad, los segundos sólo piensan en maximizar a corto plazo sus utilidades.

* Un panadero alemán que vivía en Colombia y regresó a su país decidió volver acá por una sencilla razón que me contó: "en Colombia uno se siente vivo, los logros son mucho más difíciles de obtener, pero se disfrutan muchísimo más". Yo siento lo mismo que ese panadero y por eso disfruto intensamente trabajar en mi país.

* No hay que centrarse en los defectos de la gente, hay que trabajar con sus cualidades.

* Los colaboradores deben traernos los problemas que enfrentan, pero también sus posibles soluciones.

* La clave para trabajar en armonía con los familiares (en mi caso mi esposa Beatriz y mi hermano Ricardo) es respetarse el campo de acción de cada cual. En Crepes & Waffles, Beatriz es la poeta, la inspiradora, la artista; Ricardo es el administrador, y yo hago las veces de estratega.

* Conviene también no mezclar nunca para nada los asuntos de la empresa con los asuntos de la casa. Pero además, sirve tener un protocolo familiar y acordar unas reglas precisas, proceso en el que estamos en esta etapa de la empresa.

* Crepes & Waffles puede vender con alta calidad a precios razonables por nuestras economías de escala, mucha eficiencia en todos los procesos, una logística sofisticada y un gran cuidado por los detalles -que no se pueden perder por la masificación.

* La mayor lección que he aprendido en mi vida empresarial es que no se debe perder el foco, especialmente en los primeros años de vida de la empresa que uno está creando. Y también he aprendido que uno no puede convertirse como persona en un prisionero de su sueño empresarial.

* Mi consejo principal a quienes están montando una empresa es que no exageren en sus estudios, sino más bien arranquen, escuchen a sus clientes y hagan los ajustes del caso en la marcha.

* Colombia nunca podrá competir con mano de obra barata (en eso nos ganará China e India); debemos competir agregando valor a lo que fabriquemos.

* Mi sugerencia especial para los que quieran consagrarse como empresarios es: Persistir, resistir, insistir y nunca desistir.

* A Colombia no la arregla ni los gringos, ni el presidente Uribe, ni nadie más; la arreglamos entre todos y cada uno de los colombianos.

* Colombia es nuestra gran empresa, la de todos, nuestro mayor desafío.

http://www.portafolio.com.co/port_secc_online/port_lec_online/2006-11-30/index.html

Caen Expectativas - Clima empresarial colombiano

Por Inteligencia - 14 de Agosto, 2007, 1:11, Categoría: General

13 de Agosto de 2007

Baja el optimismo de los empresarios

Ni siquiera el crecimiento de 8,09 por ciento registrado por la economía en el primer trimestre del presente año, cambió la percepción.

A pesar de las buenas cifras de la economía, los empresarios colombianos son ahora menos optimistas sobre el futuro de sus negocios y del país. Aspectos como el desempleo, la inseguridad, el contrabando, las tasas de interés y la cartera, se suman al descenso en la opinión positiva sobre la situación general de la economía.

Así lo revela la encuesta de Clima Empresarial Colombiano realizada por Datexco Opinómetro para PORTAFOLIO, correspondiente al segundo trimestre del presente año, que consultó la opinión de 1.101 empresarios de 12 ciudades capitales del país.

La diferencia entre la percepción de los empresarios y las cifras de evolución de la economía son amplias. Mientras el Dane informó que el PIB creció 8,09 por ciento en el primer trimestre, el 75 por ciento de los empresarios consultados cree que la economía no va a crecer este año por encima del cuatro por ciento, en tanto que la meta del Gobierno supera el 5,0 por ciento.

Los empresarios también reportaron un descenso en las ventas durante el segundo trimestre, problemas de cartera, temor por las tasas de interés, la baja demanda y el contrabando, y dificultades con los proveedores.

La expectativa menos optimista de los empresarios coincide con quienes, a pesar de reconocer un buen comportamiento del PIB, advierten sobre los nubarrones generados por el gasto público, la tasas de interés, la inflación, la revaluación y el desempleo.

Para los empresarios, en el segundo trimestre sus negocios tuvieron un resultado similar al del mismo período del 2006, lo que indica que aunque se mantiene la dinámica, se detuvo su ritmo, tal como lo habían previsto los analistas, que incluso pronostican un crecimiento de 5,9 a 6,0 por ciento al finalizar el 2007, como Fedesarrollo y Anif.

El descenso en el optimismo se refleja en el desánimo para hacer inversiones tanto en el país como en el exterior. De acuerdo con la encuesta, solo el 29 por ciento de los empresarios reportó proyectos de inversión en el país para lo que resta del presente año, en tanto que apenas el 15,9 por ciento invertirá en negocios en el exterior.

A pesar del boom de la demanda, cada vez más empresarios trabajan por debajo de la capacidad instalada. Este fenómeno obedece especialmente al crecimiento de las importaciones, impulsadas por la revaluación y la pérdida de competitividad de los productos nacionales frente a la competencia externa, por la vía de la tasa de cambio.

http://www.portafolio.com.co/port_secc_online/porta_econ_online/2007-08-13/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR_PORTA-3604886.html Vea otros artículos relacionados.

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